domingo, 23 de noviembre de 2014

Frío


Ha llovido en tu corazón... por mi?
Y dicen que la lluvia lo borra todo.
Ahora veo, siento sé...
Esta nevando en tu alma.
Te detienes, frío... mucho frío...
Te rindes y te pierdes solo.
Estuve yo y me dejaste ir.
Ahora lo que queda - soledad
y nieve, mucha nieve...
                     14/02/1988
©Nadezhda Petkova ( Stoyanova)Kostadinova
Todos los derechos reservados

domingo, 16 de noviembre de 2014

Naufraga

Soy naufraga en la isla desierta de mis sentimientos. Fuiste tú la tormenta marina que destrozó mi velero y me empujó hacía aquella playa. Enredada entre las cuerdas de tu olvido, busco con la mirada un barco de esperanza. Aun que no quiero que me rescaten, simplemente que sepan de mi presencia en ese lugar abandonado. No pretendo irme, sé que volverías por mí. Pero esta vez para quedarte...

sábado, 1 de noviembre de 2014

El hilo rojo del destino

Mucha gente se pregunta si hay alguna verdad en los dichos. Yo podría confirmar que sí, no hay ni un dicho sin algún argumento. Por esta misma razón, por lo que nos ocurre, bueno o malo, le buscamos explicación. Es cierto lo que dicen los antiguos chinos que no dura para siempre ni la gran felicidad, ni la gran desgracia. Lo estamos comprobando día a día...
Y llegamos a pensar en los lazos del destino, en aquel hilo rojo que une a las personas destinadas, entrelazadas de nacimiento. Las que se buscan sin darse cuenta de esto, las que se atraen a través de las distancias y el tiempo. Las que incluso rompen las barreras de lo lógico con una única razón - llegar hacia la otra punta de aquel hilo rojo que las une.
Con lo mucho que se enrede el hilo, con lo mucho que se estire, nunca se romperá. Ni siquiera si los dos destinados uno al otro quisieran cortarlo.

jueves, 9 de octubre de 2014

Esperanza

Guardé mi mascara en el cajón del tocador, 
me despeine y me miré la cara.
Luego me vestí de luz, me puse mi collar de esperanza.
Me dibujé sonrisa y salí a regalarla...
A cada cual, según necesitaba...
Las calles grises, tristes y cansadas
iluminaba mi vestido - sol.
Con cada paso todo cambiaba...
Lo gris se convertía en color,
los ojos tristes ya cantaban alegría,
los corazones se llenaban de amor.

©Nadezhda Petkova Kostadinova

domingo, 5 de octubre de 2014

...una de esas hojas caídas...

Perdí entre las hojas caídas en aquel parque otoñal el sentido de tenerte de la mano. Quizás la tuve sujeta demasiado tiempo, o simplemente eras tú quien no quería soltar la mía. No sé y no quiero saberlo...
Todo principio lleva a un fin. Todo amor nace y muere, si antes de tiempo no lo asesinaran los celos. 
Demasiados veranos tuvimos, llenos de sol y alegría. Demasiadas primaveras, renaciendo el amor después de los perdones...
Ilusiones...
Entre las hojas de aquel parque otoñal escondí mis huellas. Hice del otoño mi cómplice para escapar...
No me busques, no me encontrarás. Soy una de esas hojas caídas...

© Nadezhda Petkova Kostadinova, 2015
Todos los dderechos reservados


domingo, 21 de septiembre de 2014

Cómo la flor de amapola



Me acuesto entre las flores de un campo de amapolas, me cansé de correr. De correr tras tu sombra, de seguir a tus pasos. Buscaba entre los dibujos de las nubes tu rostro, pero ya me cansé de buscar...
Eras el que me encontraba en la niebla, eras el que veía a través de las paredes de mi castillo imaginario, eras el que tenía la llave que abría la puerta de mi corazón. Pero con un gesto lo perdiste todo.
Una mujer es tan delicada como la flor de amapola... No arrugues sus pétalos, no los arranques.
Deja que el viento juegue con ellos, haciendo la bailar. Después de los errores ya no formas parte de ese baile, simplemente podrías mirar.

©Nadezhda Petkova Kostadinova

viernes, 12 de septiembre de 2014

Libre

No intentes encerrarme con llave,
me haré invisible y escaparé.
No intentes enjaular me como pájaro.
Haré que me crezcan alas y echaré a volar.
No intentes decirme cómo pensar,
con un gesto te borrare de mi memoria.
Y podré ser visible, ligera y libre...
Para hacer mi propia historia...